La optimización del coste de la alimentación requiere un enfoque multifactorial que va mucho más allá de la simple gestión de la optimización de las recetas de piensos mediante un programa informático de formulación. Requiere un conocimiento preciso de las materias primas utilizadas, una experiencia profunda sobre su digestibilidad y una elección adecuada de las estrategias nutricionales que deben aplicarse en función de los objetivos zootécnicos fijados.
Conocer las características intrínsecas de cada materia prima y dominar su variabilidad
Las materias primas utilizadas en la nutrición animal son numerosas, diversas y complementarias. El estudio de sus características intrínsecas es fundamental para comprender adecuadamente tanto el potencial nutritivo de cada una de ellas como para identificar sus componentes antinutricionales, que pueden limitar su uso en los piensos.
Las estrategias adaptadas a la naturaleza de los factores antinutricionales, como la selección vegetal, la aplicación de tratamientos térmicos o la incorporación de enzimas en el pienso, son herramientas conocidas que permiten maximizar el aprovechamiento por parte del animal de los compuestos nutritivos de las materias primas.
El control de calidad de las materias primas, mediante la realización de análisis periódicos con métodos químicos o mediante la tecnología de espectrofotometría del infrarrojo cercano (NIR), es otro de los elementos imprescindibles para garantizar un pienso estable y eficaz. Permite medir y tener en cuenta el contenido real de nutrientes de las materias primas, que puede variar en mayor o menor medida de un suministro a otro. Por ejemplo, el simple hecho de tener en cuenta una disminución de un punto en el contenido de humedad en la matriz de formulación del maíz permite un ahorro de aproximadamente 1 € por tonelada de pienso. Esto se debe a una mayor densidad del valor energético que aporta este maíz más seco.
Este conocimiento detallado de las materias primas, así como el control de su variabilidad mediante el uso de matrices de materias primas adaptables durante la formulación de los piensos, constituyen la principal palanca para la optimización del coste de los piensos.
Considerar la digestibilidad del pienso como la piedra angular de un pienso de alto rendimiento
El aporte nutricional de las materias primas a través de su valorización solo se optimiza si el animal es capaz de absorber dichos nutrientes a través del epitelio intestinal.
La digestibilidad de un pienso depende de varios factores. En función de su composición estructural y nutricional, no todas las materias primas son asimiladas de la misma manera por el animal. A esto se suma la etapa fisiológica del animal, que también influye en la digestibilidad de las materias primas contenidas en el pienso. El estudio de la digestibilidad de las diferentes materias primas, llevado a cabo en nuestra granja de investigación durante los últimos veinte años, con pollos jóvenes de 21 días y animales
adultos, nos muestra diferencias nada desdeñables en cuanto a la capacidad de las aves para digerir y aprovechar las diferentes materias primas en función de su etapa fisiológica y de la naturaleza de las mismas, tal y como ilustra este ejemplo entre el trigo y el maíz. Véase el gráfico: Efecto de la madurez del tracto digestivo y del tipo de materia prima sobre la digestibilidad de la energía según la etapa fisiológica de las aves de corral.
A la hora de optimizar una gama de piensos para pollos, tener en cuenta la menor capacidad de los animales jóvenes para digerir las materias primas de forma eficaz constituye un factor clave para mejorar el rendimiento alimentario. De hecho, tal y como muestra el gráfico 2, el uso de una energía metabolizable para aves basada en datos de digestibilidad de animales adultos para formular los piensos de pollos en crecimiento puede afectar considerablemente al coste alimentario global al empeorar el índice de consumo.
Para paliar este problema, hemos desarrollado una Energía Metabolizable para pollos (EM pollos) adaptada específicamente a estos animales en crecimiento, lo que permite evitar un déficit energético relacionado con su capacidad digestiva, que varía de una materia prima a otra y que, además, es más limitada que la de un animal adulto. Trabajar en la formulación de los piensos para adaptarlos a las particularidades fisiológicas del pollo en crecimiento permite garantizar el mantenimiento del rendimiento del pienso, independientemente de su composición.
Véase el gráfico: Impacto del uso de energía metabolizable para adultos en el rendimiento de los pollos en crecimiento
Se alimentan cuatro grupos de pollos en crecimiento con fórmulas que presentan el mismo nivel nutricional, pero optimizadas con diferentes proporciones de maíz y trigo. Estos cuatro piensos se han formulado con un nivel idéntico de energía metabolizable para adultos de 2850 kcal/kg. Se mide el índice de consumo (IC) para cada grupo de pollos de engorde.
Por último, el funcionamiento óptimo del tracto digestivo desempeña un papel central y determinante en el aprovechamiento de los alimentos ingeridos por el animal. La integridad estructural y funcional del tracto digestivo se basa, por tanto, en el equilibrio dinámico entre la flora intestinal, el sistema inmunitario y la integridad digestiva. Por ello, el tracto digestivo se perfila como el factor clave de competitividad en el sector avícola.
Basándose en su conocimiento de los efectos fisiológicos de los aceites esenciales y los extractos vegetales, TECHNA ofrece AVIANCE, una combinación de compuestos fenólicos aromáticos protegidos por un recubrimiento innovador, que aumenta la superficie de absorción en el duodeno y el yeyuno. El análisis de numerosos ensayos franceses e internacionales indica una mejora del 2,90 % y del 3,50 %, respectivamente, en el crecimiento y en el índice de conversión alimentaria. Así, el uso de AVIANCE en una matriz nutricional podría generar un ahorro de entre 4 y 5 € para un rendimiento equivalente.
Todas estas condiciones previas permiten trabajar con precisión y fiabilidad en las necesidades nutricionales de los animales y estudiar las diferentes estrategias posibles para optimizar el coste global de la alimentación animal en función del contexto.
Modelización de las necesidades nutricionales a partir de un metaanálisis de más de 30 ensayos clínicos
La síntesis de más de 30 ensayos nutricionales en forma de metaanálisis permite predecir el rendimiento de los pollos de engorde (peso, índice de consumo técnico, rendimiento en filete y en muslo) en función de dos criterios nutricionales: la energía metabolizable para pollos de engorde y la lisina digestible. Estas ecuaciones de predicción están integradas en nuestro software de ayuda a la toma de decisiones Wefeed Strategy. No obstante, los resultados deben ajustarse para tener en cuenta la influencia del terreno en las condiciones de cría en batería.
Los resultados de las simulaciones del proyecto Wefeed Strategy ponen de manifiesto lo importante que es tener en cuenta los distintos eslabones de la cadena de producción a la hora de elegir las normas nutricionales adecuadas. La combinación de energía y lisina digestible, que es la más económica en términos de precio de los piensos (gráfico 1), no se corresponde con el escenario nutricional más eficaz para optimizar el coste de producción de los animales vivos (gráfico 2).
La gestión de los costes alimentarios debe abordarse de forma integral, un principio que constituye el núcleo de la dilatada experiencia de TECHNA en materia de nutrición de precisión. Al caracterizar el perfil nutricional de las materias primas y controlar su variabilidad intrínseca, teniendo en cuenta al mismo tiempo la capacidad digestiva del pollo de engorde, es posible elaborar una estrategia nutricional óptima que permita alcanzar los objetivos zootécnicos al menor coste.
Feedia encarna la oferta de asesoramiento y soluciones de Techna en técnicas de cría y nutrición de precisión para apoyar el desempeño de las organizaciones de producción, los fabricantes de alimentos y sus clientes criadores.